Día 16 Tras la tormenta viene la calma

Los días posteriores a nuestro último post, fueron duros. Nos tuvimos que separar mientras Popi trataba de reparar su motocarro en Paris, y yo continuaba haciendo kilómetros para no perder de vista nuestro objetivo: Cabo Norte.

Pero pronto las cosas mejoraron, el motocarro de Popi se arregló y de nuevo pudímos volver a la carretera!!

Luego Bélgica, Holanda, Alemania, Dinamarca y ya en Suecia!! Mitad del viaje superado!!

Quitando los problemas menores, poco a poco comenzamos a aprender que lo importante del viaje no es llegar a nuestro objetivo, sino vivirlo intensamente. Disfrutar cada momento, y dar lo mejor de nosotros por lo que más queremos… Una vida llena para nosotros y para todos los que nos rodean!!

Día 10 las cosas no pintan del color que queremos

Hola amigos, nos encontramos en el día de 10 de nuestra aventura, parados, perdidos en algún lugar de Francia a pocos kilómetros de Paris, sin encontrar una solución pero tratando de sacar ánimo y fuerzas de dónde no las hay.

Nuestro viaje al norte con nuestros motocarros por la lucha contra el daño cerebral comenzó de la mejor de las maneras posibles. Buen humor, muchas ganas de hacer kilómetros, pero muchas más ganas de ayudar a nuestros niños y proyectos de la Fundación DACER.

Nuestras primeras etapas transcurrieron recorriendo España, un país que conocemos bien y por el que bien nos movemos. Un país maravilloso que bien merece la pena recorrer a 25 kms/hora. Sus pueblos, paisajes, gentes diversas que cambian de caracter cuando cambias de comarca, lo convierten en ese lugar diverso e idílico que todos deberíamos querer, conservar, y respetar para siempre.

Pronto comenzamos a cruzar los pirineos y nuestros motocarros continuaron comportándose de manera extraordinaria.

Después Burdeos, una ciudad preciosa, y por fin rumbo a Paris. Es curioso como cuando las cosas van bien te conviertes en el rey del mundo. Todo es posible! Sin embargo, cuando algo se tuerce, cuando las cosas comienzan a salir mal, todo se viene abajo ¿acaso ya nada es posible? A 150 kms de Paris, cuando pensábamos que podríamos ganar un día a nuestra carrera contra el reloj, el motocarro de Popi comenzó a dar problemas. Primero fue el cable del acelerador, luego una bujía encajada en la culata, más tarde el chiclé por el que tuvimos que acabar metiendo un filtro de gasolina.

Todo esto nos retrasó un día sobre el calendario previsto pero por fin el pasado Sábado 23 de Julio coronamos Paris.

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Por la tarde decidimos dar un impulso a nuestro viaje tratando de recuperar días, pero el motocarro de Popi sigue sin querer ponernos las cosas fáciles. Esta vez ha sido el embrague. Esa parte del motor que para nosotros es zona prohibida. No llevamos la llave mágica “el extractor” porque no queremos hacer extraerlo. Ya lo vivimos en Escocia de manos de un mecánico especialista en motos clásicas, y se las trajo. 5 horas para montar los nuevos discos.

Así que llegados a este punto, y con la mala suerte de encontrarnos en Domingo, nos vemos completamente parados en mitad de Francia.

Hoy los ánimos están un poco difíciles. Ya acumulamos 3 días de retraso sobre el calendario previsto, hasta mañana no podremos llevar el motocarro a un taller y con la incógnta de que se pueda resolver en el corto plazo.

Es curioso, y siempre salvando las distancias, como nuestros motocarros son como la rehabilitación del daño cerebral. Lentas, muy lentas y difíciles de prever. Cuando menos te lo esperas las cosas parecen imposibles, pero si algo hemos aprendido de la Fundación DACER es la constancia, el no rendirse, continuar para adelante. Si insistes y crees, tarde o temprano obtendrás resultados. Así que no decaeremos, hace 4 años nos planteamos un reto, haremos todo lo posible por alcanzarlo. Por nosotros, pero especialmente por ellos, las personas que han sufrido un daño cerebral y sus familiares, para demostrarles que sólo pierde el que se rinde.

 

 

 

 

4 días y ya estamos cerca de Burdeos

Hola amigos!! Ya llevamos 4 días cabalgando a lomos de nuestros burros y todo va sobre ruedas, sobre tres ruedas concretamente.

Os dejamos los resúmenes de cada día que hemos publicado en Facebook pero que podéis ver pulsando estos links:

Día 1: https://www.facebook.com/motocarroclub/videos/1733089640241702/

Día 2: https://www.facebook.com/motocarroclub/videos/1733796636837669/

Día 3: https://www.facebook.com/motocarroclub/videos/1733798580170808/

Día 4: https://www.facebook.com/motocarroclub/videos/1734000920150574/

 

Llegó el día, comienza la aventura

No resulta fácil comenzar una carta de despedida tras pasar tres años preparando un viaje que cambiará nuestras vidas, que cambiará las vidas de nuestros pequeños.

Existen muchos motivos por los que agradecer, pero especialmente existen muchas personas a las que hacerlo.

Parte de nosotros y pieza fundamental de nuestra aventura son los que han participado en ella. Los que, por un motivo u otro, finalmente no pudieron venir pero que viajarán en nuestros motocarros. Antonio, Borja Gutiérrez Merelles, Manuel Canalejas, Carlos Gutierrez, Chemita, oMarcos Mata, todos y cada uno de ellos son parte y juntos formamos el todo de esta extraordinaria aventura. Amigos os llevamos muy dentro.

Tampoco podemos olvidarnos de todas las empresas y personas que han hecho posible que hoy salgamos rumbo a Cabo Norte. Los que patrocinaron viajes anteriores, y los que sin pedir nada a cambio nos ayudaron. Para nosotros es muy especial el taller que ha hecho posible que por lo menos podamos plantearnos llegar hasta Noruega: Just Moto.

Pero los que de verdad habéis convertido esta aventura en una realidad sois todos vosotros. Con vuestro aliento, vuestra apoyo, vuestros mensajes, o sencillamente estando ahí, leyendo nuestras locas historias.

¿Sabéis? En un mundo donde vivimos a toda velocidad. Dónde no tenemos casi tiempo de parar un segundo y mirar hacia atrás sonriendo, mirar hacia a un lado y decir “Hey ¿qué pasa?”, para poder mirar al frente y pensar “Ahora todo es posible”, quizás merezca la pena viajar a 25 Kms por hora. Quizás merezca la pena hacer algo por los demás, porque sólo quizás estemos salvando nuestras propias almas.

Hoy, una vez más, no he dormido pensando en mis hijos. Los verdaderos héroes de esta aventura. Sin saberlo son ellos los que de verdad sacrificarán el tiempo con su padre por una noble causa, porque a mí sólo había que decirme “no lo conseguirás” para dejarlo todo. A ellos les toca sufrir lo que esta loca cabeza desarrolla. Os quiero hijos, perdonarme si os he fallado.

Siempre me he dicho a mí mismo que lo bonito de los objetivos imposibles es disfrutar luchando por ellos. Alcanzar las metas y regodearse, quizás sólo valga para los conformistas, y son los luchadores los que viven el viaje. Lo importante no es el destino, sino la ruta. Pero eso lo dice alguien que vive demasiado rápido para apreciar las cosas bonitas que da la vida, y por eso quizás este viaje a 25 kms horas me de la oportunidad de parar y pensar.

Quizás esta vez disfrute de la meta. Quizás, y sólo quizás, esta vez, me vuelva conformista.

Maestro… que comience la aventura.